Un familiar de una jugadora da un pelotazo en la cabeza al árbitro y obliga a suspender la final de Aragón benjamín de fútbol sala

La final benjamín de fútbol sala femenino de Aragón estaba siendo un partidazo. El FSF Cesaraugusta y el FSF Zaragoza llegaron al último minuto empate a tres, tras un encuentro en el que estas pequeñas jugadoras (de apenas 10 años de edad) lo dieron todo sobre la pista del pabellón de La Puebla de Alfindén, que acogió este partido decisivo para ver quién se llevaba el Campeonato de Aragón.
Sin embargo, todo quedó empañado por un incidente que se registró cuando faltaban 24 segundos para el final. Una jugadora del FSF Cesaraugusta inició una contra, y una futbolista del FSF Zaragoza la cortó, despejando el balón claramente y, por la inercia de la jugada, provocando la caída de la jugadora rival. La pelota llegó a la grada. Allí la cogió un familiar de una futbolista del Cesaraugusta, que la devolvió al campo propinando un fuerte pelotazo en la cabeza al colegiado del partido de forma intencionada.
El árbitro, que ya había activado la primera fase del protocolo antiviolencia por un incidente previo, pasó a la segunda etapa de este procedimiento, que implica la retirada a los vestuarios de los dos equipos durante cinco minutos. Finalmente, decidió suspender el encuentro, que marchaba con resultado de 3-3 a falta de esos 24 segundos para el final.
Por lo tanto, por culpa de este familiar las pequeñas de ambos equipos se quedaron sin poder terminar el partido en el que se dilucidaba todo un campeonato de Aragón. Ahora, la federación tendrá que resolver cómo termina el encuentro, aunque lo previsible es que se le dé la victoria al FSF Zaragoza.
Desde un primer momento, el Cesaraugusta ha condenado lo sucedido. “Queremos manifestar de manera firme y contundente nuestra absoluta condena a cualquier forma de violencia en el fútbol sala. El deporte debe ser un espacio de respeto, convivencia y aprendizaje, especialmente para las más jóvenes”, señaló en un comunicado.
“Lamentamos profundamente la agresión al árbitro, un hecho totalmente inaceptable que atenta contra los valores fundamentales del deporte y la dignidad de quienes lo hacen posible”, señalan. Además, apuntan que la persona que dio el balonazo es “totalmente ajena al club” y que fue “expulsada del recinto por nuestra afición antes de que los árbitros tomaran una decisión”. Según señalan fuentes del club, se trata de un familiar lejano de una jugadora que nunca acude a los partidos de las niñas.
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