Los satélites LEO, más baratos y veloces, claves en el futuro de la seguridad europea

La incertidumbre geopolítica y la fragilidad del orden mundial han puesto en el foco de Europa la importancia de lograr la autonomía en materia de seguridad y defensa, una cuestión que también preocupa a las empresas del sector aeroespacial que han estado presentes en ... el VI Congreso de Ingeniería Espacial celebrado en Madrid. Los líderes de la industria coinciden en la dependencia española en relación a los componentes electrónicos, como los famosos semiconductores, y reconocen la capacidad nacional a nivel de telecomunicaciones y suministro energético.
«Por primera vez desde noviembre del año pasado oímos las palabras defensa y seguridad constantemente en la agencia», señalan desde la consultora tecnológica GMV y apuntan a 2035 como el año en el que España podría ser un país de referencia en cuanto a la seguridad de las infraestructuras espaciales. El creciente protagonismo de este sector es algo en lo que también coincide Ángel Moratilla, subdirector general de Sistemas Espaciales del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). «La Unión Europea lleva hablando de defensa desde 2015, un hecho que se aprecia en una mayor frecuencia de la terminología relacionada con este ámbito en los informes comunitarios», ha explicado el ingeniero aeronáutico.
El espacio es un ecosistema en el que la ingeniería se vuelve una herramienta vital, ya que el ser humano no puede sobrevivir sin la tecnología necesaria. En la industria aeroespacial, como en todas, gana quien produce más y a un menor precio, pero para destacar en el mercado se necesita algo extra. «Yo siempre pienso en Nokia, que en los años dos mil era muy buena en lo suyo pero no supo ver el iPhone», explica Moratilla.
Preguntado por soluciones a la dependencia europea, el alto cargo del INTA ha puesto el foco en las constelaciones de satélites que señala como «esenciales» para el futuro. Se trata de grupos coordinados de objetos en órbita que trabajan como un único sistema para proporcionar cobertura permanente. En concreto, los expertos han hablado de las conocidas como constelaciones de órbita terrestre baja (LEO por sus siglas en inglés), que están en el centro de la industria de telecomunicaciones como una alternativa más barata y pequeña con respecto a los satélites tradicionales. Además, ha explicado Moratilla, son dispositivos que ofrecen una conexión más rápida y de mayor calidad, con un rango comparable al 4G o la fibra óptica terrestre.
España podría ser un referente en la seguridad de las infraestructuras espaciales para 2035
La característica que convierte a las constelaciones LEO en una tecnología realmente atractiva desde el punto de vista de la defensa es su baja tolerancia al daño fruto de la gran cantidad de satélites que forman este tipo de redes. Aunque el gran satélite tradicional sigue siendo necesario, en materia de seguridad se trata de un elemento francamente débil por su mayor exposición, según explican en el congreso. La importancia de controlar este tipo de tecnología ya la dejó clara el director del SatCen hace dos meses, cuando advirtió que «si no tienes tus propios satélites eres prácticamente ciego».
Las constelaciones LEO son una alternativa más barata y segura que los satélites tradicionales
Empresas españolas de diferentes sectores llevan años haciendo uso de las constelaciones LEO. Repsol empezó a utilizar este tipo de sistemas en 2023, sirviéndose de la infraestructura de Starlink, empresa de Elon Musk, para mejorar la conectividad en sus operaciones de exploración del terreno. Por su parte, Vodafone anunció en marzo de este año un acuerdo con Amazon para utilizar las infraestructuras que está desarrollando el gigante del comercio electrónico, cuyo objetivo es desplegar más de 3.000 satélites.
Europa busca alejarse de Musk y BezosLa red Starlink es la más conocida y extendida de las constelaciones, con más de 10.000 dispositivos en órbita. «Aunque es evidente que Elon Musk domina el mercado, Europa se ha tomado el tema muy en serio», advierte Moratilla y pone el foco en el programa comunitario IRIS2, un plan satelital aprobado hace tres años que busca proteger al viejo continente de la dependencia de la red de Starlink y del proyecto Amazon LEO que está desarrollando Jeff Bezos.
A pesar de las intenciones de la Unión Europea por hacerse fuerte en este ámbito, los expertos reconocen que los programas comunitarios no son tan rápidos como deberían ya que se necesita unanimidad entre los países miembros. «Es un plan complejo porque compite en el mundo militar, gubernamental y comercial de los Estados», explican en el congreso. Los ponentes han señalado como un error poner todo el peso del desarrollo de las constelaciones de satélites en las administraciones y señalan la importancia de la inversión privada. «Las empresas necesitan un perfil de riesgo aceptable para avanzar», ha defendido Fernando Gómez Carpintero, CEO de Airbus Crisa.
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