Fans checos valoran regreso al Mundial pero anhelan futuro más competitivo

Chequia tardó 20 años para volver a una Copa del Mundo. Su última actuación había sido en Alemania 2006, cuando contaba con una de sus generaciones históricas con nombres como Pavel Nedved y Petr Cech.
En Norteamérica 2026, los aficionados checos saben que su selección ya no cuenta con esta jerarquía de estrellas sobre la cancha, pero que este Mundial puede ser un punto de inflexión para que su futbol retome protagonismo en el futuro.
"Fue una generación increíble y es difícil para nosotros creer que podremos tener una igual", menciona a El Economista, Tomas, un aficionado de 22 años desde el Estadio Ciudad de México.
"Ahora tenemos muy buenos jugadores alrededor de grandes ligas, pero no tienen el mismo nivel en cuanto a habilidades. Creo que sus principales virtudes son el juego en equipo y la defensa, a veces no son tan vistosos pero han tenido buenas experiencias, como cuando calificamos a cuartos de final de la Euro 2021 eliminando a Países Bajos".
El regreso de Chequia a la Copa del Mundo no fue miel sobre hojuelas para sus aficionados. Debutaron con derrota 1-2 ante Corea del Sur y empate 1-1 ante Sudáfrica, a pesar de que en ambos duelos empezaron teniendo la ventaja.
Por ello, llegaron obligados a vencer a México en el "Coloso de Santa Úrsula", ya que sólo así mantendrían posibilidades matemáticas de seguir con vida.
Ninguno de sus 26 seleccionados estuvo en Alemania 2006 e incluso 10 tienen 25 años o menos, por lo que están en camino de consolidación profesional.
"No creo que esta generación sea tan buena como solía ser, pero tampoco tan mala; es como un nivel intermedio. Pienso que tenemos jugadores jóvenes de muy buenos y este Mundial es una oportunidad para muchos de ellos. Creo que pueden jugar mejor en próximos años", agregó Jakub, aficionado de 16 años que viajó desde Chequia con su padre.
A pesar de esa cierta decepción por el rendimiento de su selección, los aficionados están felices de ver de vuelta a sus connacionales en una Copa del Mundo de la FIFA.
"Es increíble vivir un Mundial después de 20 años, es por eso que estamos aquí, porque es un sueño hecho realidad. El futbol es muy importante, no tanto como aquí, donde todo el mundo mira futbol, pero sí es muy importante", explicó Vojta, de 25 años.
"Es una locura que estemos en un Mundial de nuevo, algo perfecto para nosotros", señaló por su parte, Petr, aficionado de 39 años que se dijo encantado por los tacos en México.
"La generación de (Pavel) Nedved, (Petr) Cech y demás son mis héroes. Esta generación no es tan buena, pero creemos con el corazón que podemos hacer las cosas muy bien".
Los aficionados checos llegaron en poca cantidad al Estadio Ciudad de México para el partido de este 24 de junio, que cerró la actividad del Grupo A, en el que también compiten el Tri, Sudáfrica y Corea del Sur. El único que llegó con boleto asegurado a dieciseisavos de final a la tercera jornada fue México.
Para los checos, buscar el pase con una victoria ante más de 80,000 aficionados locales era "un milagro", de acuerdo con lo que manifestó el seleccionador, Miroslav Koubek, en la conferencia previa.
"El futbol es extremadamente importante en Chequia junto con el hockey, aunque el futbol es, probablemente, más importante en nuestro país. Ellos son jóvenes, así que creo que los veremos en la próxima Copa del Mundo, tienen un potencial muy alto", concluyó Lukas, quien viajó junto a un grupo de aproximadamente 20 personas desde Chequia y siendo familiares de los jugadores Lukas Cerv, Pavel Sulc y David Doudera.
Este será apenas el segundo partido entre México y Chequia en Copas del Mundo. El primero fue en Chile 1962 con victoria por 3-1 para el Tri, aunque en aquel entonces fue contra Checoslovaquia.
Como nación separada de Eslovaquia, el del 24 de junio de 2026 fue el primer partido de Chequia contra México en Mundiales.
Eleconomista





