Del caso de la viuda de la Cam a la saga Gucci: las luchas empresariales familiares que acabaron en tragedia

Los Mossos d'Esquadra han detenido hoy a Jonathan Andic por la presunta implicación en la muerte de su padre, el fundador de Mango Isak Andic, a finales de 2024. Jonathan era la única persona que estaba junto a su progenitor cuando éste falleció tras precipitarse al vacío por una altura de 150 metros en el macizo de Montserrat. Viendo la gran fortuna de la empresa textil, que en 2025 logró una facturación en torno a los 3.800 millones de euros, la idea que planea sobre el caso es que el presunto asesino Jonathan provocó la muerte de su padre para hacerse con el control de la empresa.
El asesinato a bocajarro en la puerta de un lavadero en Alicante, la muerte de dos marqueses con heridas de bala mientras dormían o la acción de un sicario contra el dueño de una de las marcas de moda más relevantes a nivel mundial. La muerte de Isak Andic recuerda a otros casos de asesinatos en los que había dinero de por medio, malas relaciones y la presencia de una figura familiar no exenta de sospechas.
El asesinato de la viuda de la CAMMaría del Carmen Martínez (72 años), viuda del expresidente de la Caja de ahorros del Mediterráneo (CAM) Vicente Sala, se dispone a recoger su Porsche Cayenne del lavadero del concesionario Novocar en Alicante, en 2016. Minutos más tarde, yace en el suelo con dos disparos en la cabeza. La policía concluyó que el principal sospechoso era su propio yerno, Miguel Ángel López, gerente del concesionario donde se produjo el asesinato.
El móvil del crimen tuvo mucho que ver con la pugna encarnizada de los familiares del difunto Vicente Sala por el control de las empresas familiares. A su muerte, Sala dejó en herencia el holding de empresas repartido entre sus cuatro hijos, pero a su mujer le dejó la "acción de oro", un título societario que daba el control de todas sus empresas, valoradas en 120 millones de euros.
Aquí viene el enredo, porque la firme intención de la viuda era ceder el control a su primogénito, Vicente Sala Jr, en detrimento de sus otras tres hijas: María del Mar, María Antonia y Fanny. El cónyuge de esta última era precisamente Miguel Ángel López, quien fue el principal sospechoso desde el primer momento para los investigadores, fue absuelto por el Tribunal Supremo y, en 2025, la decisión fue confirmada por el Tribunal Constitucional. Ante esto, Vicente Sala Jr elevó en febrero de este año el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Sin encontrar un culpable de la muerte de María del Carmen, los hermanos de los Sala-Martínez llegaron a un acuerdo: Vicente Sala Jr pagó 80 millones de euros a sus tres hermanas para hacerse con el holding empresarial que levantó su padre.
Los marqueses de UrquijoSon las 9 de la mañana durante un día cualquiera del verano de 1980. La criada dominicana que trabaja en la mansión de Somosaguas, propiedad de los marqueses de Urquijo, se encuentra una escena terrible: dos cuerpos inertes y separados con sendas heridas de bala: el marqués de Urquijo Manuel de la Sierra y Torres ,con un agujero en la nuca acostado en la cama matrimonial y la marquesa María Lourdes de Urquijo y Morenés, presentaba disparos en la yugular y en la boca. El crimen conmocionó a una España recién entrada en democracia.
Previo al asesinato, estaba en juego la fusión del Banco Urquijo con el Hispano Americano, una operación desaprobada por De la Sierra y Torres. Una vez asesinado él y su mujer, sus hijos Myriam y Juan autorizaron la operación. Sin embargo, el principal sospechoso del crimen fue el exmarido de Myriam Rafi Escobedo, que fue condenado a a 53 años de cárcel junto a otros coautores que recibieron una pena menor a la de Rafi.
Escobedo se suicidó en prisión ahorcado con una sábana, aunque alrededor del caso se generó la idea de que fue una simple cabeza de turco que los hijos de los marqueses de Urquijo aprovecharon para heredar los títulos y fortuna de sus padres. Juan de la Sierra, fallecido hace alrededor de cuatro años, heredó el título de marqués de Urquijo y se dedicó a continuar con los negocios que había heredado de su padre. Por otra parte, Myriam de la Sierra acabó con problemas financieros tras varios negocios fallidos. Entre las propiedades heredadas se encuentra la mansión en la que asesinaron a sus padres, un activo que no ha sido posible vender debido a la trágica historia.
Maurizio Gucci, asesinado por la espaldaFue uno de los casos más sonados en la Italia de 1995. Mauricio Gucci fue asesinado a tiros por la espalda mientras se disponía a entrar en su oficina de Milán. Era el nieto de Guccio Gucci, fundador de una de las marcas de moda más potentes del mundo, y ostentó el 50% de la empresa familiar.
Entre otras personas implicadas en el caso, su exmujer Patrizia Reggiani fue declarada culpable y autora intelectual de la muerte de su exmarido: contrató a un sicario para acabar con él. El asesinato se produjo años después de que Gucci vendiera la empresa por 120 millones de dólares y de su divorcio con Patrizia, quien no aceptó la pérdida de estilo de vida y estatus social y planeó una muerte violenta contra quien había sido su compañero de vida.
El parricidio de los MenéndezAgosto de 1989 en Beverly Hills, Estados Unidos. El matrimonio cubano-estadounidense y multimillonario de José Menéndez y Mary Louse "Kitty" Menéndez muere asesinado con una escopeta en el salón de su casa. Sus hijos Lyle y Erik, que rondaban los 20 años, declaran que se han encontrado a sus padres fallecidos, pero tiempo después son condenados por asesinato en primer grado.
Antes de ser condenados y, el tiempo que transcurrió entre el asesinato y la sentencia condenatoria de parricidio, obtuvieron el control de la fortuna de su padre, valorado en unos 14,5 millones de dólares de la época. Esa herencia se esfumó casi por completo: durante los seis meses que los dos hijos estuvieron libres gastaron en torno al millón de dólares en viajes, fiestas y compras, aunque la mayor parte se esfumó para pagar los honorarios legales para defenderse de la acusación de asesinato. No les sirvió, ya que perdieron el juicio y, con él, el derecho de acceso a la herencia.
A día de hoy, ambos hijos siguen condenados a cadena perpetua pese a sus intentonas de obtener la libertad condicional en septiembre del año pasado.
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