Gilbert Varga, hijo de Tibor y ese sonido de Hungría

Quién sabe qué pensará el director Gilbert Varga cuando debute esta tarde y el 11 de mayo (20.00 y 16.00 horas) con la Orquesta Sinfónica de Milán , la misma que su padre, el violinista Tibor Varga, dirigió allá por 1997. El concierto supone un gran homenaje a su patria, Hungría , con un programa que combina el virtuoso Concierto n.º 1 para piano y orquesta en mi bemol mayor de Franz Liszt , con el talentoso Nelson Goerner al teclado, la Suite de El maravilloso mandarín de Béla Bartók y Threnos, la pieza que Sándor Veress escribió en memoria de su maestro Bartók. La contraparte del sonido húngaro es el italiano de Giuseppe Martucci con el Nocturno n. 1, una joya del romanticismo de fin de siglo hecha en Italia. Un elemento esencial del concierto es sin duda el Concierto nº 1 para piano y orquesta de Franz Liszt, que supone el regreso del pianista Nelson Goerner al Auditorio Largo Mahler. Nacido en 1969, Goerner demostró desde muy joven que tenía un talento ilimitado.
Hoy a las 18.30 horas tendrá lugar en el Foyer del Balcón una conferencia con el título “La maravillosa Hungría musical.
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