El IPC se moderó al 3,2% en abril por la factura de la luz, que recupera el IVA normal el 1 de junio

Con la publicación de los datos definitivos de inflación relativos al pasado mes de abril, un dato muy esperado porque recoge el efecto sobre los precios de dos meses completos de guerra en Oriente Próximo -EE.UU. e Israel atacaron el 28 de febrero-, ... el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que el IPC avanzó un 3,2% interanual (comparado con el mismo mes del año anterior) en su indicador global y un 2,8% en la tasa subyacente, que es aquella que elimina del análisis los elementos más volátiles (alimentos no elaborados y energía) para presentar una fotografía más 'estructural' del avance de los precios. Este último dato no es menor, ya que significa que el encarecimiento del petróleo por el cierre del estrecho de Ormuz, si bien ha disparado el coste de los carburantes o los fertilizantes, aún no se ha contagiado al resto de la economía, cosa que la mayoría de los analistas estiman que sucederá de forma acentuada después del verano, sobre todo en el caso de los alimentos.
Lo importante, sin embargo, no está esta vez en el dato grueso, que ya se conocía por la publicación del IPC preliminar, sino en el detalle de los precios de los combustibles, el gas y la luz, pues el Gobierno había fijado la evolución de estos indicadores como la referencia para decidirse a mantener o no el escudo anticrisis más allá del mes de mayo. Concretamente, en el Real Decreto aprobado en marzo se incluyó una cláusula de desactivación para que las medidas de rebaja fiscal sobre estas tres partidas de gasto dejaran de estar en vigor a partir de mayo si en abril el encarecimiento interanual de cada una de ellas no superaba el 15%.
Pues bien, con los datos en la mano, ya se puede avanzar que las ayudas sobre carburantes, que pasan por tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, una reducción al 10% del IVA sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y la devolución parcial del gasóleo profesional, permanecerán vigentes hasta el 30 de junio, y así lo ha confirmado el Ejecutivo en un comunicado este jueves. Esto, porque la inflación de este paquete se ha disparado más allá del umbral fijado, aunque los propios datos de Estadística permiten confirmar que, sin la relajación impositiva, el auge de precios hubiera sido del 28,9%, dieciséis puntos más.
Caso distinto es el del IPC de la electricidad y el gas natural, que el mes pasado registraron tasas interanuales negativas (un -4,3% la electricidad y un -9,6% el gas natural), hecho que en el caso de la energía eléctrica se explica por la mayor aportación de la solar y la eólica en primavera. Así las cosas -y esto también lo ha confirmado el Gobierno-, a partir de junio desaparecen las rebajas impositivas de las que disfrutaban estos elementos; léase, la rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad desde el 5,5% habitual al 0,5% y del IVA, tanto de la luz como del gas natural, briquetas, pellets y leña.
Hasta aquí, pues el Ejecutivo ha avanzado que el descuento sobre el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, que grava con un 7% la producción eléctrica, continuará hasta el 30 de junio, como también lo harán las ayudas a agricultores y transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico (42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos).
ABC.es
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