Reencontrarse a través del arte

En la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Insular de Gran Canaria, la rehabilitación incorpora una dimensión poco habitual en el ámbito sanitario: la creación artística. En este entorno, la pintura se convierte en una herramienta que permite a los pacientes expresar emociones, recuperar seguridad y comprobar que, incluso tras una lesión medular, siguen siendo capaces de crear.
Esta actividad se desarrolla a través de talleres de pintura impulsados por la asociación canaria La Vida Sigue en Positivo, que desde 2015 trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad física a través del deporte inclusivo, el ocio, la salud y la cultura. “Nuestra misión es dar una segunda oportunidad a personas con discapacidad física, sobre todo a los lesionados medulares recién diagnosticados”, explica su presidente, Eduardo Martínez.
Martínez conoce de primera mano el impacto de este tipo de procesos. Tras sufrir una lesión medular hace más de una década, decidió impulsar un proyecto que respondiera no solo a las necesidades físicas, sino también emocionales y sociales de los pacientes. “Hemos llenado un vacío que existía en torno a la mejora tanto física como emocional de los pacientes, su socialización y desarrollo integral como personas muy capaces de seguir adelante”, afirma.

Hemos llenado un vacío que existía en torno a la mejora tanto física como emocional de los pacientes, su socialización y desarrollo integral como personas muy capaces de seguir adelante
Eduardo Martínez, presidente de la asociación canaria La Vida Sigue en Positivo
Esta filosofía conecta con Cultura con Impacto, la iniciativa de Reale Seguros para poner en valor y amplificar el alcance de los proyectos que apoya su fundación y que comparten un mismo objetivo y herramienta común para lograrlo: trabajar desde la cultura para mejorar la inclusión social, el empleo y, en este caso, la salud de las personas.
Un puente para sanar física y emocionalmenteLos talleres están dirigidos por la profesora de Arte Rehabilitador Vesna González, una artista plástica de reconocida trayectoria nacional e internacional. El enfoque de estas sesiones va mucho más allá de enseñar a pintar: se trata de un espacio de acompañamiento, expresión y reconstrucción personal para personas que atraviesan un proceso de rehabilitación tras una lesión medular.
“El objetivo principal es favorecer la recuperación de capacidades cognitivas y emocionales, pero también devolver a cada participante la sensación de autonomía, identidad y confianza”, explica González. Las expectativas se cumplen: en el día a día, el equipo sanitario observa cómo mejora el estado de ánimo, aumenta la motivación y crece la implicación en la rehabilitación.

El objetivo principal es favorecer la recuperación de capacidades cognitivas y emocionales, pero también devolver a cada participante la sensación de autonomía, identidad y confianza
Vesna González, profesora de Arte Rehabilitador y artista plástica
La práctica artística cuenta, además, con respaldo científico: favorece la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizarse y crear nuevas conexiones neuronales. “La creación artística favorece habilidades visuoespaciales, la atención sostenida, la memoria y las funciones ejecutivas, además de fortalecer las relaciones interpersonales y el sentimiento de pertenencia al grupo”, apunta González.
Crear sin miedo: el valor del procesoLa metodología de los talleres parte de una idea sencilla, pero poderosa: no hace falta saber pintar. El primer contacto suele estar marcado por la incertidumbre y el temor a no ser capaces. “Muchas personas llegan pensando que nunca han pintado o que han perdido habilidades debido a las secuelas”, reconoce la profesora.
Sesión a sesión, esa percepción cambia. La sorpresa aparece cuando descubren que la creatividad sigue ahí. La pintura se convierte entonces en una vía para expresar lo que a veces cuesta verbalizar y para reconstruir una identidad que parecía quedar en pausa. “Las personas dejan de verse únicamente como pacientes para volver a sentirse protagonistas de su propia recuperación”, señala González.
Los talleres se sostienen sobre una premisa clara: el arte es accesible, no juzga y pone el foco en las capacidades de cada persona. En ese espacio, cada participante descubre que sigue siendo capaz de crear y de comunicar a través del arte.
El arte sale del hospitalEl proyecto no se limita al taller dentro del hospital. Cada año, las obras se presentan en dos exposiciones públicas, en junio y septiembre, que se han convertido en uno de los momentos más esperados y emotivos del proceso. Para los participantes, ver sus trabajos expuestos en una sala supone un reconocimiento muy valioso. “Supone un refuerzo enorme para la autoestima”, subraya González.
Estas muestras van más allá de lo artístico: son también un testimonio de resiliencia. Permiten compartir con familiares, amigos y profesionales sanitarios los avances logrados durante la rehabilitación y ofrecen a la sociedad una mirada más cercana y humana sobre la lesión medular.
El proyecto no se limita al taller dentro del hospital. Cada año, las obras se presentan en dos exposiciones públicas, en junio y septiembre, que se han convertido en uno de los momentos más esperados y emotivos del proceso
Además, contribuyen a humanizar los espacios sanitarios y a poner en valor el papel terapéutico del arte. “En definitiva, estas exposiciones permiten que la sociedad contemple no solo cuadros, sino historias de resiliencia, recuperación y capacidad de transformación”, concluye la docente.
Una alianza que multiplica impactoLa colaboración entre La Vida Sigue en Positivo y Reale Foundation amplía el alcance de los talleres, garantiza su continuidad dentro y fuera del hospital y ofrece a los participantes los recursos necesarios para crear sin barreras.
Eduardo Martínez lo resume así: “Tiene un alto impacto positivo en la vida de los participantes, sus familiares, amigos y profesionales de la salud, y coincide con la línea de trabajo de Reale Foundation y Cultura con Impacto, donde la cultura siempre enciende algo dentro de nosotros y en todo lo que nos rodea”.
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