La rebaja fiscal a la luz y el gas por la guerra de Irán acabará el 1 de junio
La continuidad de las medidas fiscales que aprobó el Gobierno el 20 de marzo para hacer frente a la crisis provocada por la guerra en Irán dependía de la evolución de los precios y, en algunos puntos, específicamente del IPC de abril, que se ha conocido esta mañana. Como resultado, habrá variaciones. La principal es que a partir del 1 de junio se retira la rebaja fiscal tanto en la electricidad como en el gas natural. En cambio, por lo que respecta a gasolina y diésel, se mantienen como mínimo hasta finales de ese mes de junio.
Cuando el 20 de marzo se adoptaron las medidas para ayudar a capear la fiebre inflacionista provocada por la guerra en Irán, para la rebaja del IVA al 10% de la electricidad, el gas y los carburantes, así como al 0,5% al impuesto especial a la electricidad, se incorporó una cláusula de rescisión que dependía de la evolución de los precios.
La rebaja fiscal se aplicaba hasta final de junio, pero si en abril, el precio de estos elementos “no supera en más de un 15% el IPC del mismo mes del año anterior….la reducción del tipo regulada dejará de aplicarse en el mes de junio”, detalla el BOE del 21 de marzo.
Los resultados de hoy muestran que el 15% no se ha superado en el caso de la electricidad y el gas, pero sí en los carburantes. De esta manera, a partir del 1 de junio, el impuesto especial sobre la electricidad vuelve a su tasa normal y el IVA de la electricidad y del gas también regresan al original 21%, desde el 10% al que estaban rebajados actualmente. En cambio, lo que sí se mantiene hasta el 30 de junio es el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica.
Por otro lado, dado que el umbral del 15% de aumento de precios sí que se ha producido en el caso de los carburantes, las rebajas fiscales se mantienen hasta el 30 de junio, tal como estaba previsto. Es decir, sigue el IVA al 10%. Respecto a los carburantes, destacan las diferencias en los incrementos de la gasolina y el gasoil. Mientras que el incremento de la gasolina se quedó en el 2,9%, en cambio el del diésel se disparó hasta el 28%.
El Gobienro ha indicado que esta reducción fiscal, así como el resto de medidas aprobadas en el paquete para hacer frente a la guerra, como ayudas a agricultores, transportistas y descuento del bono social eléctrico, se mantendrán hasta finales de junio. La excepción, la anulación de la rebaja fiscal, se limita a la luz y al gas.
Respecto a la inflación general, el INE ha confirmado el dato adelantado hace dos semanas, una moderación de dos décimas respecto al mes anterior, con lo que queda en el 3,2% en abril. Es el primer mes en que impactaron de forma completa las derivadas de la guerra en Irán y su presión sobre los precios, aunque el impacto fue en parte moderado por el paquete de medidas adoptado por el Gobierno y aplicadas a partir del 21 de marzo. De esta manera se consiguió una moderación de dos décimas respecto a marzo, el primer mes en que ya llegaron los efectos inflacionistas, con una subida de más de un punto, hasta el 3,4%.
Por lo que respecta a la inflación subyacente, la que no tiene en cuenta ni energía ni alimentos frescos, se moderó una décima y quedó en el 2,8%.
Entrando en el detalle, lo más destacado es una reducción de los precios de la electricidad y el gas, que bajaron un 4,3% y un 9,6% respecto al mismo mes del año pasado. En estas trayectorias se nota el peso de las renovables en el mercado español, lo que permite una capacidad de resistencia frente a crisis externas como la derivada de la guerra.
Un impacto que sí se nota es en los carburantes, aunque mitigado parcialmente por las rebajas fiscales que, como indicábamos, en este caso se mantendrán como mínimo hasta el 30 de junio. Según cálculos de Economía, la inflación en los carburantes en abril hubiera sido el 28,9% y las medidas adoptadas la han permitido reducir en más de 16 puntos porcentuales.
En conjunto, el Gobierno calcula que el paquete de medidas adoptado ha permitido rebajar cerca de un punto porcentual el aumento de la inflación general. En este sentido, la tasa a precios constantes, la que no tiene en cuenta las variaciones de impuestos, fue del 4,5% en abril, es decir, 1,3 puntos por encima de la tasa general.
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